El Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) en la picota

Nadie que haya seguido mi trayectoria como investigador se sorprenderá si me declaro forofo del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), también conocido por las malas lenguas como Centro de Intoxicaciones Sociológicas.

De hecho, en la antigua web MundoAntiprohibicionista ya dediqué una sección al denominado problema de las drogas (1998-2010) según los datos oficiales facilitados por el organismo encargado de investigar lo que sucede y de proveer de datos fiables. Datos en los que me apoyé para la elaboración de mi micro ensayo “¿Problema social o camelo mediático? El fenómeno de las drogas en España, entre la percepción objetiva y la repercusión real” (en Píldoras de realidad. Madrid: Amargord; 2012, pp. 239-273).

Por eso, no quiero dejar la ocasión de enlazar este artículo de Alberto Penadés de la Cruz, titulado “Paradojas del CIS” y publicado en El País de hoy.

Anuncios

¿Un estilo propio?

En el número de la revista Cáñamo (La revista de la cultura del cannabis) correspondiente a este mes de octubre -¡¡¡el nº 250!!!- se publica una colaboración de mi autoría bajo esta cabecera: “Los camellos, esos seres tan entrañables”.

El poeta Jonás Sánchez Pedrero, estudioso de la relación de Juan Ramón Jiménez y los opiáceos y responsable del Blog Clausurado, me decía ayer a propósito del mismo:

“Tienes un estilo que me alucina. Descolocas al lector con el propio “titular” y te vas llevando los prejuicios del lector hasta el huerto de la paradoja. Una vez desnudo, le echas una manta por encima para que no coja frío, y uno se vuelve a casa dándole vueltas a todo, hasta de dónde ha salido la manta y el porqué del frío. Y todo con la naturalidad de lo que no puede escribirse de otra manera”.

¡Qué gracia! ¿No?… Cuando ni siquiera soy consciente de tener un estilo propio…